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La literatura LGBT alza la voz. El mismo amor, otra visión.

Historias para todos

Por: Carla Chinchilla

Twitter: @tortugacolorada

Con el propósito de aportar perspectivas más incluyentes sobre el amor y alzar la voz de la literatura LGBT, los anaqueles digitales dan la bienvenida a El amor como un elefante, reliquum; segunda obra de la escritora venezolana L. V. Velásquez, quien a través de reflexiones muy íntimas y personales, apuesta al género romántico LGBT como herramienta para expresar la compleja realidad de los sentimientos asociados al tortuoso camino del autodescubrimiento y la aceptación.

La obra de Velásquez está marcada por una intensa carga emocional que, con un sello de intimidad, le permite al lector identificarse con sus personajes que, aunque muchas veces resultan antagónicos, se pasean por una inmensa diversidad de pasiones, sentimientos y cuestionamientos propios de la naturaleza humana. Su ópera prima Las tantas que hay en mí sorprendió al mercado con una visión universal del amor, basándose en los recursos del género romántico más tradicional para exponer “la oscura travesía de negarse a aceptar nuestro destino”.

La escritora explica que Las tantas que hay de mí fue parte de su proceso de crecimiento y evolución personal, “en esta novela han quedado las reflexiones que me llevaron a aceptarme y perdonar las cosas que en una época me mantuvieron al borde del suicidio. De muchas maneras, es mi historia de supervivencia”.

La literatura LGBT alza la voz

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Con El amor como un elefante, reliquum, la literatura LGBT alza la voz para llenar un vacío que ha enmudecido a este género y así ofrecer versiones más realistas e inclusivas sobre el más universal de todos los sentimientos. Esta es una novela compleja, concebida para llevar al lector por “una vertiginosa e irregular línea de tiempo que le hará muy difícil, la aparentemente sencilla, tarea de descifrar la realidad escondida de sus personajes”.

Bajo estas premisas, Velásquez reconoce en sus letras el más profundo mecanismo de expresión del alma: “Escribir ha sido para mí una manera de reconstruirme; una forma de curarme sacando desde lo más oscuro de mi alma todo lo que debe ser echado al sol para secar las lágrimas y para que lo que tenga que ser, finalmente, sea”.

Ambos textos se encuentran disponibles a través de la plataforma Amazon.com en versión Kindle e impresa, que constituye la mejor opción a la hora de encontrar nóveles voces que satisfagan el gusto de ávidos lectores en busca de nuevas historias y visiones.

 

«En la literatura abundan los buenos vampiros», dice Fénix Hebrón

Tras unos años casi en completo silencio, Fenix Hebron vuelve a la actualidad literaria con una nueva saga llamada «Erius, el Inquisidor», en donde nos encontramos con un investigador del Santo Oficio que se las tiene que ver con vampiros y cazavampiros de toda índole, en unos relatos entre lo romántico y lo detectivesco. Estos días su segundo título, «Amor de vampira«, ha alcanzado el «Top Ten» entre los más vendidos de ficción en Amazon, por lo que hemos aprovechado para hablar con su autor y que nos cuente un poco su nuevo trabajo.

– Valkyrjas, vampiros… Se mete usted en todo.

La mitología siempre me ha apasionado, esas leyendas que – dicen – tienen retazos de verdad y partes de cuentos de hadas. Que, hablando de hadas, no solamente he escrito sobre vampiros y valkyrjas, sino también sobre éstas, las hadas.

– En «Erius, el Inquisidor», usted nos presenta unos vampiros que pocas veces son «los malos», al contrario de los que nos los suelen presentar en el cine, y en muchas otras novelas.

No me agrada esa parte de maldad de los vampiros que, como bien dices, encontramos en muchas películas de terror. Sin embargo en la literatura hay vampiros buenos, y vampiros malos, en la literatura podemos encontrar un poco de todo, aunque tampoco conviene olvidar que vampiros adolescentes hemos visto en películas de cine que también eran buenos.

– Ha creado un pequeño universo vampírico: nombres específicos, incluso una cultura…

Cuando empecé a escribir «Erius, el Inquisidor», me fue surgiendo la necesidad de dotar a los personajes vampíricos de una personalidad propia, algo que los distinguiera y los hiciera peculiares, y no por el hecho de morder o de vivir muchos siglos. Es lógico que utilicen nombres un tanto arcaicos, una lengua propia incluso, a fin de cuentas si han vivido tantos años, es casi natural que haya surgido una cultura propia.

– Sin embargo, en muchas versiones de vampiros esto no ocurre, por ejemplo en Blade, o en Buffy, cazavampiros.

Sí, es cierto. La mayoría de cuentos, relatos, novelas y películas sobre vampiros tienen en este punto una visión muy reducida, es una lástima porque el universo vampírico es muy rico y muy atractivo y sugerente. Pero bueno, al menos puedo decir que en mis relatos sí encontrarán todo ese mundo vampírico propio que los habituales del género tanto agradecemos.

– De momento dos relatos, y con un notable éxito… ¿Veremos alguno más de «Erius, el Inquisidor», y sus vampiros?

Eso espero, y eso quiero. Al menos me gustaría lanzar dos más, y tal vez un recopilatorio o especial de todas ellas. Veremos. Todo dependerá de cómo se den las cosas, de momento las dos que los lectores pueden encontrar en Amazon son una buena presentación para ver cómo responde el público.

Presentación de «A Contratiempo, de A Contrarreloj» en LibroBolsillo

Desde LibroBolsillo siempre hemos apostado por los nuevos autores, los mal llamados escritores noveles, que en lo que a nosotros concierne, muchas veces son capaces de aportar algo diferente al mundo editorial. Originalidad, frescura y dinamismo que son difíciles de encontrar entre los autores consagrados. Hace unos meses estuvimos aquí con J. G. Chamorro, al que siempre hemos puesto en relevancia gracias a las aventuras de Paul Davis. Unas novelas que mezclan aventura, investigación y relojería. Sin recrearse en personajes complejos, pero rodeadas de situaciones y paisajes que por unos instantes, transportan al lector a kilómetros de distancia. Una nueva forma de leer, sencilla, sin complicaciones, pero sobre todo, entretenida.

LibroBolsillo: Nos encontramos con J. G. Chamorro y Fénix Hebrón, dos autores que se diría que han vuelto al ruedo editorial para romper esquemas. Lo han hecho con su novela conjunta A Contratiempo, de A Contrarreloj disponible en Amazon, tanto en formato ebook como en formato papel, y que es precisamente la protagonista de este espacio. La presentación del libro es una buena ocasión por la que no queríamos perder la oportunidad de charlar un rato con ellos, y que de primera mano me permitieran conocer un poco más acerca de su última novela, y de sus planes de futuro.


LibroBolsillo: Creo que a todos nos ha sorprendido la publicación de «A contratiempo, de a contrarreloj». ¿Era el momento justo?

J. G. Chamorro: Después de ocho años de personajes separados, desde el año 2011, y exceptuando algunas pequeñas colaboraciones juntos, en efecto era demasiado tiempo. Era el momento de volver a trabajar juntos. Puede que le sorprenda la respuesta, pero llevaba meses pensando en sugerirle algo así a Fénix. Al final siempre me echaba para atrás. A veces porque no sabía como darle forma, y otras porque me asustaba que me tildase de pesado.

Fénix Hebrón: Me gusta mucho leer acerca de Paul Davis en las aventuras que J. G. Chamorro ha escrito, pero no atreverme con el personaje. No es la primera vez que Chamorro me lo proponía, y en anteriores colaboraciones intenté «esquivarlo» cuanto pude, tratando otros asuntos, como en «Mi propia historia», un relato corto publicado en el «A Contrarreloj 7: Paul Davis, control de aduanas», en donde apenas toco el personaje. En esta ocasión intenté hacer lo mismo, pero al final resultó que acabamos con dos finales diferentes y en el mío, quisiera o no, tuve que volver sobre el personaje.

LibroBolsillo: Por qué «A contratiempo» es un concepto de novela interesante. Ayúdennos a explicar en qué consiste, que lo harán mejor que nosotros…

Fénix Hebrón: Nos pareció muy curioso e interesante poder descubrir cómo manejábamos los dos al mismo personaje. Cuando uno lee mi relato parece que Davis es un secundario más, y en efecto eso intenté, dándole protagonismo al agente del GRU. Sin embargo con J. G. Chamorro «el malo» vuelve a ser el malo de verdad, y Paul Davis tiene que entrar en acción y emplearse a fondo. Ese contraste creo que interesará también mucho a los lectores, de novela policíaca en general, y de las aventuras que leen en «A Contrarreloj» en particular.

J. G. Chamorro: Fénix lo ha contado bien, pero es eso. Dos novelas que parten del mismo acontecimiento y las mismas secuencias de hechos, pero que se desarrollan y resuelven de manera diferente. En el relato de Fénix, Paul Davis es un poco «su» Paul Davis: elegante, con estilo, seguro de si mismo. En el mío es alguien más profesional. Personalmente es algo que me sorprende, porque en sus dos primeras novelas «A contrarreloj. Paul Davis, el caso del Bell and Ross robado» y «A contrarreloj 2. Paul Davis, el reloj de la condesa», Davis era un investigador privado bastante campechano, experto, pero campechano. En mis narraciones fue evolucionando hacia algo un poco más refinado. En el relato de Fénix da un paso más allá, demostrándose que el maestro vuelve a superar al alumno.

LibroBolsillo: Curiosamente vuestras interpretaciones dan resultados completamente distintos. Ante un planteamiento común, y los mismos indicios, de su pluma y de su imaginación acaban surgiendo sendas historias completamente distintas.

J. G. Chamorro: Podríamos decir que el mío es un desarrollo más aventurero, con más investigación. El de Hebrón es más misterioso, una trama que podría reflejarse en cualquier película acerca de la guerra fría con rusos de por medio.

Fénix Hebrón: Yo creía que más aventurero era el mío (risas). Supongo que ambos hemos buscado el desenlace sobre el que más nos gusta escribir. En mi caso prefiero un punto de vista más humanista, es un poco inverosímil y, tal vez, utópico que un agente secreto actúe como lo cuento, ¿pero por qué no? Al fin y al cabo en ese mundillo del espionaje y en ese entorno, todos juegan sus bazas y ocultan sus verdaderas intenciones. He querido mostrar que eso se puede usar también para obrar de una forma más ética, y con alguien con principios.

LibroBolsillo: ¿Por qué creen ustedes que alguien debería leer «A contratiempo, de A contrarreloj»?

J. G. Chamorro: Responder a estas preguntas suele parecer algo presuntuoso, así que mejor les diré porque a mi me ha gustado su lectura. Es un caso de investigaciones privadas en donde aparece un Paul Davis en tercera persona que trata de esclarecer, y puedo decir que lo logra. No obstante, el lector una vez terminadas las dos lecturas, puede volverlo a leer, buscarle los tres pies al gato, y porqué no, encontrar un nuevo final alternativo. O sea es una literatura sencilla y amena, pero que para quien lo desee, se presta a un ejercicio detectivesco.

Fénix Hebrón: Creo que porque mostrará cómo partiendo de la misma base y con los mismos personajes, se pueden crear historias tan radicalmente diferentes. Una especie de «no todo está escrito» – y nunca mejor dicho – ni siquiera en la literatura. Además, este tipo de iniciativas no suelen ser habituales en las novelas de este género. Solo sea por curiosidad, merecerá la pena que lo lean.


LibroBolsillo: Bien, una pregunta comprometida. ¿Cual de las dos es su historia favorita?

J. G. Chamorro: La de Fénix, claro. Su encuentro tiene mucha intriga y mucha emoción. Es un pacto y una negociación entre caballeros. Bandos opuestos que coinciden en todo el entramado. Además, el tema del viaje en coche, no quiero dar más pistas para quien aún no lo haya leído, fue una sugerencia que le hice. Por tanto igual que mi parte tiene mucho de él, la suya tiene algo mío también.

Fénix Hebrón: A mí me ha encantado ver a otro de mis personajes (Laura, la cracker) trabajando otra vez codo con codo con Paul Davis, y bajo la pluma de J. G. Chamorro. Es muy llamativo el cuidado y la delicadeza que tiene Chamorro cuando interviene Laura (no es la primera vez que lo hace en «A Contrarreloj», por cierto), con mucho respeto, quizá porque sabe el cariño que le tengo a ese personaje. Las primeras páginas de «Cracker 3» han sido – modestia aparte – de lo mejor que he hecho. Nos encontrábamos en plena tensión y escalada con Anonymous, lo de ser cracker empezaba a sonar demasiado amenazador, de hecho empecé con el manifiesto de esa «organización». Pero lo que pone los pelos de punta – aún hoy, y a todo aquel hacker o cracker que se precie seguramente también – es otro manifiesto, pero el del hacker, con el que también empieza el libro. Sus primeras palabras son abrumadoras: «Soy un hacker. Otro cayó hoy, todo está en los periódicos (…)». Para los que tenemos una edad y hemos vivido aquellos tiempos, ese texto tiene un impacto brutal. A continuación la historia novelada de Marta (María, en realidad, a la que conocí personalmente), y enfrentarla en un «hacker contra cracker» con Laura se mostraba enormemente interesante. Es una historia que podría haber dado mucho más de sí, por desgracia luego la apuré un poquito. Pero aún así, echo la mirada hacia atrás y veo que han pasado ¡diez años!, de todo aquello… Quisiera pensar que en ese mundillo las cosas han cambiado, pero luego miro Windows 10, los gusanos y exploits en Android, las herramientas de desarrollo que existen ahora, y no se si estaremos peor que entonces.

Pero volviendo al tema, la Laura que vemos en «A Contrarreloj» es magnífica, Chamorro la muestra muy bien, vuelve a ser la Laura que vemos en «Cracker 1», la que lleva medio mundo en su Nokia Communicator y de un plumazo lo pone todo patas arriba.

LibroBolsillo: Cada uno de tiene su propia trayectoria literaria fuera de «A contratiempo». Fénix Hebrón, creo que es el más experimentado de los dos. Le hemos leído en las entregas uno y dos de «A contrarreloj», pero también en la saga «Cracker», e incluso como colaborador esporádico del «A contrarreloj» de J. G. Chamorro.

Fénix Hebrón: Sí, me sorprende la cantidad de relatos que tengo iniciados y que nunca acabo. En ese sentido envidio – muy sanamente – la perseverancia y el temperamento de J. G. Chamorro, cuando empieza una aventura, por mucho que le cueste, la termina. Ojalá pudiera hacer yo lo mismo.

LibroBolsillo: En cambio, J. G. Chamorro, si tuviéramos que definirlo de algún modo, lo haríamos como prolífico. Si las cuentas no fallan, en ocho meses, esto es, poco más de medio año, ha publicado usted tres novelas, todas ellas de Paul Davis. ¿De dónde saca el tiempo, encima para enfrascarse en «A contratiempo»?

J. G. Chamorro: Es cierto. El «Paul Davis, Primera temporada» se publicó a finales de noviembre de 2018, así que ahora en julio son ocho meses exactos. Claro que hay que tener en cuenta que el «Primera temporada» incluye las dos novelas de Fénix, por lo que no puedo decir que el mérito sea todo mío. ¿De dónde saco el tiempo? Es una buena pregunta, porque no tengo más tiempo que nadie. Para mi los días tienen veinticuatro horas, creo que como para el resto de la gente. Me quito de otras cosas, doy prioridades. Veo poca televisión, no gasto demasiado tiempo dando «likes», y siendo sinceros, intento aprovechar los ratos de inspiración que tengo, aunque ello implique dormir menos alguna que otra noche.

LibroBolsillo: Diría que en LibroBolsillo fuimos de los primeros en leer vuestro último título «A contratiempo», así que nos sorprendió que en la edición final apareciera nuestro testimonio en la contraportada. Dejadnos ver, que aquí lo tengo: «Irrepetible novela que vuelve a unir a los dos autores de Paul Davis (Hebrón y Chamorro). El único fallo es que nos quedamos con ganas de más».

J. G. Chamorro: Creo que hablo también por Fénix, y es que en esa mini reseña la «clavasteis». No creo que fuera capaz de decir más acerca del título con menos palabras. Por supuesto agradeceros vuestro apoyo. Como habéis mencionado, en LibroBolsillo siempre habéis estando ahí, apoyándome con mis trabajos, igual que habéis hecho con otros autores poco conocidos. Es una labor estupenda la que lleváis a cabo y que pienso además, que aporta mucho valor a los lectores. Hoy en día ya no hace falta gastarse quince o veinte euros en un libro, con los formatos digitales encontramos títulos a tres euros o incluso menos. Si se está atento, se pueden descargar gratuitamente, y de forma legal. Es evidente que esos libros no son de grandes editoriales ni de grandes autores, gente más preocupada por el dinero y sus beneficios que por entretener al público. Aunque vaya en nuestra contra, hay que reconocer que también existe lectura de poca calidad. Autores que están en fase de aprendizaje, y que intentan vender sus obras sea como sea. No todo es bueno, pero tampoco todo es malo. Tal vez sea como encontrar una aguja en un pajar, y es ahí donde lo hacéis muy bien, recomendando lecturas agradables y económicas, en suma, divulgando nuevos autores.

Fénix Hebrón: Por desgracia – y perdón por mi pesimismo – el mundo editorial da bastante asco. No creo que se salve ni una sola editorial. La parte buena es que hoy puedes elegir qué autores leer y, si buscas un poco, leerlos gratis. Y lo mejor es que puedes descubrir muchos autores que antes, con la edición en papel, era imposible. Para lanzar un libro al público hace no tantos años, tenías que ganar un concurso literario y que te lo publicaran, o ser famoso, o tener mucho dinero para publicarlo tú. Por fortuna eso no ocurre ahora: cualquiera que desee buena lectura la puede disfrutar, y cualquiera que quiera descubrir autores nuevos, también. Mi recomendación es que lo hagan dándole la espalda a las editoriales, porque ahí solo están los que han puesto dinero, no tienen por qué ser los mejores, ni los más interesantes. Sólo los que han podido pagarse ese puesto.


LibroBolsillo: ¿Es casualidad que ambas versiones tengan ocho capítulos y una extensión similar?

J. G. Chamorro: Supongo que aquí podría deciros que como somos unos «cracks» lo hicimos a propósito. Pero no es así, fue pura casualidad. Inicialmente iban a ser relatos más breves, pero me imagino que ambos nos enfrascamos en dar lo mejor de nosotros mismos, y nos extendimos algo más de lo previsto. La extensión de unas 7.000 palabras y los 8 capítulos creo que es un tamaño manejable, tanto a nivel de escritura como para el lector, así que tenía sentido.

Fénix Hebrón: Pues acabo de enterarme, no tenía ni idea. Pero sí, tanto J. G. Chamorro como yo, estamos acostumbrados a escribir relatos cortos, así que seguramente nos pusimos a hacer una extensión «estándar» sin querer. No obstante es magnífico que sea así, porque de esa forma el lector podrá comparar mucho mejor ambos relatos y leerlos al mismo ritmo.

LibroBolsillo: ¿Os quedó algo pendiente que quisiérais haber contado en el libro?

J. G. Chamorro: Como cambio profundo, y que no descarto, si a Fenix le apetece, sería narrar la primera parte de manera independiente. Es decir, explicar los mismos hechos, pero con nuestras propias palabras y estilo. Sé que es un plan ambicioso, y quién sabe, quizás en un futuro… A un nivel más pequeño, me habría agradado darle más extensión, seguir un poco el estilo pausado pero seguro de Davis. Ese en el que de tanto en tanto se detiene a reflexionar, hace inventario de lo que ha ido investigando y de lo que tiene claro, y a partir de ahí, decide sus siguientes movimientos.

Fénix Hebrón: Confieso que sí. Me habría gustado añadir sino un capítulo, unos párrafos en donde Paul Davis consultase con Franz Lengyel la identidad del agente ruso. Así tal como está, aparece un Davis demasiado confiado. Pero dado que lo estaba escribiendo en primera persona bajo la perspectiva del agente de inteligencia, me obligaría a tomar el papel de Paul Davis aunque fuese en tercera persona, de manera que decidí pasar ese detalle por alto. Supongo que los perspicaces lectores habrán supuesto sobradamente que Davis había confirmado este extremo antes de acompañar a Tharmov en su conversación en el bar del hotel, y en su posterior paseo en coche.

LibroBolsillo: La portada sintetiza muy bien la obra. Contiene algunos elementos de Paul Davis para mantener una continuidad, pero a la vez es distinta.

J. G. Chamorro: Bueno, el mérito hay que atribuírselo a Reflejo Creative. Un artista que ha desarrollado portadas para Fenix y otros autores. En mi caso ha sido la primera colaboración con él, y no puedo estar más satisfecho.

Fénix Hebrón: Llevo tiempo encima de J. G. Chamorro para que cambie un poco el estilo de las portadas, porque siempre publica las mismas. En los últimos ha variado el color, lo cual es algo, pero con la silueta del detective en la portada se pueden hacer muchas cosas, y dado que se le ofrecía al lector algo diferente dentro del universo de «A Contrarreloj», lo lógico era que la portada también lo fuese.

LibroBolsillo: ¿Qué proyectos tienen a corto plazo?

J. G. Chamorro: La última aventura publicada es «A contrarreloj 18. Paul Davis, bonsoir Monte-Carlo», que se incluyó en el tercer recopilatorio de Davis, el «A contrarreloj. Paul Davis, tercera temporada». Ahora mismo mi escritorio y mi ordenador está hecho un batiburrillo de nuevas novelas que espero no decepcionen a los lectores. Se trata de «A contrarreloj 19. Paul Davis, el hombre de los dos relojes», «A contrarreloj 20. Paul Davis, relatos cortos (II)», «A contrarreloj 21. Paul Davis, falso culpable» y «A contrarreloj 22. Paul Davis, el furgón de Cartier» que una vez terminados, casi, casi darán para un cuarta temporada.

Estas cuatro nuevas aventuras están en diferentes fases de desarrollo. Algunas a medio escribir, otras terminadas a falta de mi repaso personal, y otras pendientes de la revisión del corrector. En ellas he aprovechado, como creo que hago habitualmente para explorar nuevos caminos. Creo que será bastante interesante «El furgón de Cartier», puesto que ficciona un robo real que ocurrió en 2010.

Fénix Hebrón: Recomiendo ese título de «El furgón de Cartier», he tenido el privilegio de ir siguiendo el borrador y seguro que a más de uno sorprenderá. En mi caso siempre digo que me gustaría seguir publicando algo de poesía (mi antología lleva años a la venta y no estaría mal una nueva), o publicar los guiones que tengo escritos, pero son tantos que necesitaría un año sabático para pasarlos del papel a formato electrónico, poco más o menos.

LibroBolsillo: ¿Volveremos a verles juntos de nuevo?

J. G. Chamorro: Espero que sí, pero de otra forma. Quiero decir que una obra así ha resultado ser mucho más dificultosa de lo que al menos yo mismo esperaba. Cuando Fénix desarrolló los tres primeros capítulos, seguro que Fénix Hebrón tenía ya en la cabeza lo que iba a pasar, al menos aunque fuera inconscientemente. Para mí en cambio, era todo nuevo, como si fuera una investigación real en la que ves todos los acontecimientos desde fuera. Tienes que detectar lagunas, contradicciones, y a partir de ahí, tejer cómo Paul Davis lo abordaría.

Fénix Hebrón: Gracias a que J. G. Chamorro tiene mucha paciencia y la verdad que es un placer trabajar a su lado, porque de otro modo las dificultades que conlleva una colaboración así darían al traste con la iniciativa. Quizá por eso, pocos autores hayan realizado un libro de esta forma. Cuando hice los primeros capítulos pensé: «bueno, ahora a J. G. Chamorro y que él se ocupe del resto, y a descansar», pero a medida que iba leyendo lo que él hacía me volvía a ocurrir lo mismo: me surgían formas de hacer lo mismo a mi modo, y al final decidimos ir cada uno por nuestro lado. Hubo momentos en que no sabía por dónde tirar, para mí la historia estaba acabada en el capítulo tres y volver a ella me costó bastante, lo vi mucho más claro cuando decidí no meterme con Paul Davis, y me dije que sería muy buena idea seguir desde el punto de vista del agente secreto. Sabiendo que J. G. Chamorro se implicaría con Davis, yo tenía entonces absoluta libertad para recrearme a voluntad desde un lado más íntimo y personal, crear más diálogos, que me gustan mucho y creo que animan mucho la lectura, y tener ese punto de tensión que en este tipo de novelas siempre se suele buscar, o al menos es agradable de encontrar.