La amaxofobia: el miedo a conducir que puede ser superado con esfuerzo

Conducir es espectacular. No sólo es una de las ventajas indiscutibles que la modernidad nos provee, también es una actividad estimulante que nos proporciona el sentimiento de tener control total sobre un vehículo. Al menos así es como lo ven la mayoría de las personas, otras simplemente encuentran la idea de conducir aterradora. De buenas a primeras esto puede llegar a sonar extraño, pero la realidad es que es mucho más común de lo que parece.

La amaxofobia se define como el miedo irracional al conducir un vehículo. Esto puede suceder tanto por malas experiencias previas como también a personas que nunca han tocado el volante de un coche. La sensación de percibir a todos los otros conductores y vehículos como una amenaza hace que el cuerpo se detenga y no permite avanzar en el entendimiento de las mecánicas para conducir correctamente.

Afortunadamente, las autoescuelas en Alicante pueden ayudarte a superar esta fobia y que te conviertas en un conductor estrella, pero para atacarla correctamente primero debemos entender cómo se origina. Combatir la amaxofobia es una tarea titánica que tiene una recompensa sin igual. Remar en conjunto para conseguir vencer a esta condición desbloqueará un mundo lleno de posibilidades para la persona que la padezca.

Tu determinación será más grande que tus miedos

Lo primero que debemos saber acerca de esta fobia es que cualquier persona es susceptible de padecerla. No importa si eres un conductor experimentado o un conductor novato, una mala experiencia al volante u observar un accidente de tráfico puede provocar que este miedo se apodere de tu cuerpo. Es cierto que la amaxofobia es más frecuente en mujeres que en hombres, pero esto no oculta el hecho que cualquiera puede sentir sus efectos en algún momento de sus vidas.

Los niveles altos de estrés, ansiedad, fragilidad emocional y baja autoestima son catalizadores de esta fobia. Esto quiere decir que de cierto modo se podría ligar a cuadros depresivos y ansiosos, donde la autoestima se vea claramente afectada. Una de cada cuatro mujeres dice haber sufrido de miedo o ansiedad al volante al menos una vez durante su vida, mientras que en el caso de los hombres, este porcentaje se reduce a uno de cada cinco.

Los síntomas de la amaxofobia incluyen ganas de llorar por la idea de conducir, pesadillas, ansiedad extrema, taquicardia y recurrentes pensamientos negativos, como el miedo de atropellar a alguien o de causar un accidente grave. Los dolores de cabeza, el vértigo y la sudoración excesiva también son síntomas comunes que pueden denotar la presencia de esta condición mental. Pero la cosa se pone realmente peligrosa cuando esto puede llegar a afectar el bienestar de los demás.

Lo más conveniente es tratar la amaxofobia cuanto antes para evitar que los demás conductores o peatones sufran en caso de encontrarse con una persona amaxofobia al volante. Muchas veces, el inicio de esta fobia se data al momento donde la persona aprendió a conducir. Las experiencias traumáticas en el proceso de aprendizaje generan un rechazo total por la idea de estar tras un volante. Por eso es totalmente necesario contar con profesionales que puedan ayudarte a aprender a conducir mientras aplican técnicas pedagógicas de paciencia y tolerancia. Tener en cuenta que esta afección puede superarse es lo que nos ayudará a crear un entorno más seguro para conductores de todo el mundo.